lunes, 23 de agosto de 2010

LA CELESTIAL ANTORCHA (Soneto semifrancés)




Eres prístina lucerna que brilla
como lámpara que alumbra mi paso,
Tú, la fúlgida, lejana Artemisa,
musa ebúrnea del célico espacio.

Nube lóbrega se para y humilla
ante el níveo vestido de raso,
¿quién el áspero semblante no alisa
so la pálida Selene de Horacio?

Blanden cálamo los férvidos vates
quienes óptimas canciones te hacen
cuales émulos de arpado concento.

Eres diáfana farola que esplende,
Tú, legítima señora celeste,
¡reina argéntea de azul firmamento…!













Como recordarán, el soneto semifrancés es una variante creada por mí.
Los versos del primer cuarteto riman en asonante según el esquema ABAB (o bien ABBA), pero aconsonantan con los versos del segundo cuarteto respetando el esquema elegido.
Los tercetos adoptan el modelo marótico (CCD-EED), donde asonantan entre sí los versos correspondientes a C y E, mientras que los nominados como D riman en consonante.
Esta variante permite la combinación de rimas asonantes y consonantes dentro de un poema de forma fija como es el soneto.

Por otra parte, el presente soneto está compuesto en el endecasílabo con hemistiquio esdrújulo y sin acentos en 4º, 6º ni 8º sílabas ensayado por Manuel González Prada
en su soneto blanco “El rincón florido”,
bajo el siguiente esquema rítmico: Ó O / Ó O O – O / Ó O O / Ó O




martes, 10 de agosto de 2010

LUCIÉRNAGA (Schaltinina dactílica)





Lejos fulgía la luna en el cielo
y en el circuito reinaba el estío
mientras volaba a su entero albedrío
una luciérnaga sobre tu pelo.

Tus bellos ojos hendían la noche,
pero los míos seguían el vuelo
de tu brillante y alígero broche.

Al darte vuelta encontraste mis ojos
y en tu semblante nacieron sonrojos…

¡Sólo una luz nos bastó a medianoche!









La schaltinina debe su nombre al poeta Raymond Schaltin quien la creó en 1955.
Se trata de diez versos repartidos en cuatro secuencias:

Un cuarteto de rimas abrazadas: ABBA
Un terceto: CAC
Un dístico: DD
Un verso solo: C

jueves, 5 de agosto de 2010

SUS OJOS (Iambo)


El mirar de sus ojos es aterciopelado
y sus mejillas a la eglantina
de los campos eclipsa; estoy enamorado,
pero las lágrimas en mi retina
se han tornado un cendal que jamás atravieso.
Ella no sabe lo que me pasa,
ignora mi ansiedad de morir en su beso
y que sienta el fuego que me traspasa.
A la riba de un campo florido la avistaron
mis ojos; desde entonces sueño
con esos ojos suyos que nunca me entregaron
siquiera un dulce mirar sedeño.
Ella va por la vida como por su jardín,
sin saber esto, lo que me pasa;
ignora que sus ojos ocasionan el fin
de quien al verlos… ¡de amor arrasa!









El iambo es un poema sin longitud determinada, construido en versos largos y cortos
que se alternan en rimas cruzadas.
El esquema sería: AbAbCdCd, y así sucesivamente.
Con respecto a los versos, éstos pueden ser de 8 y 4, 9 y 5, 10 y 6, 11 y 7, 12 y 8,
13 y 9, 14 y 10, etc.
Nótese que entre verso largo y corto media siempre una diferencia de cuatro sílabas.

jueves, 1 de julio de 2010

TE DARÉ UNA ROSA…! (Roundel)





Yo te daré una rosa solamente
cuando de tu boquita primorosa
surja al fin un “te quiero” transparente…
¡Y te daré una rosa…!

Por tu amor podrán darte cualquier cosa:
extensas tierras el terrateniente
y un Rochschild la diadema más preciosa.

Ante esas cosas mi amor es pudiente
porque sé que tu boca primorosa
dirá lo que en tus ojos es patente…
¡Y te daré una rosa…!







El roundel es una variante del rondó creada por el poeta
Algernon Charles Swinburne.
Además de la medida silábica de sus versos y la estructuración de sus rimas, debe tenerse en cuenta que el pie quebrado que se repite en los versos 4º y 11º surge necesariamente del primero; es decir, que se trata de una expresión, una frase o semiverso del mismo.


martes, 22 de junio de 2010

NI FAUNO NI DIOS (Soneto francés, modelo Peletier)









De su cuerpo de formas armoniosas
emanaba un perfume delicioso
que evocaba el paraje nemoroso,
hábitat de las ninfas misteriosas.

Al pasar por mi lado mariposas
la escoltaban cual séquito precioso
pareciendo a mi vista el majestuoso
desfile de una diosa entre las diosas.

Mas, lamenté no ser fauno ni dios
para marchar de esa belleza en pos,
que se alejaba más a cada paso.

Y aunque seguir hacia oriente la veo
quedo mirándola desde mi ocaso
¡con los ojos del alma y del deseo!









Nemoroso= relativo o perteneciente al bosque
Hábitat= conjunto de condiciones geofísicas relativas
al desarrollo de una especie
o comunidad animal o vegetal.

miércoles, 16 de junio de 2010

AGRADECIENDO GENTILEZAS

Aunque ya lo he hecho a través de una conocida página social, quiero dejar aquí de manera expresa mi agradecimiento al Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano, poeta creador del meridiano, por la generosa deferencia de haber puesto en su página, y en aquellas en las que participa, los poemas que he escrito utilizando esa forma poética.




En segundo lugar quiero dejar mi agradecimiento a Jork, poeta creador de la forma poética jorketina, por haber dejado constancia de su presencia en mi página vademécum-poético, de la que también se ha hecho seguidor.


De la misma manera, vaya otro agradecimiento al poeta Juan José Cautivo, creador del soneto que lleva por nombre “cautivo” por haberse hecho también seguidor de vademécum-poético.


Otra gentileza que quiero agradecer es la de mi querido amigo Gustavo Pertierra, quien no sólo a través de su página sino también en otros sitios y oportunidades hace generosa mención de vademécum-poético.


También dejo constancia de mi agradecimiento para con mi querido amigo Ricardo “Fantto Chicato” Rodríguez Andrade por encomiar la mencionada página en el foro Monosílabo.



A todos, mi saludo más cordial.

viernes, 14 de mayo de 2010

LA FAMA DE TUS OJOS (Soneto Spenseriano)




Entre varones era extensa fama
de tus ojos su fúlgida belleza:
unos decían de su fuerte llama,
otros, de su admirable garrideza.

Por ver si había en los dichos certeza
a buscarte salíme de inmediato
siendo mis guías la suma presteza
y la curiosidad propia del gato.

Aunque encontrarte me llevó buen rato
contigo finalmente supe dar,
inclinada a la orilla de un regato.

Y tus ojos allí pude apreciar;
tú me miraste con su luz ardida…
¡desde entonces voy ciego por la vida!