viernes, 19 de septiembre de 2008

TU NOMBRE









Yo pronuncio tu nombre
con los labios cerrados
y no obstante, he sentido
asustarse a los pájaros.

Me regaño a mí mismo
por lo mal que he obrado,
tu nombre no debiera
siquiera silenciarlo.

Tu nombre es una mágica
palabra de milagro,
tanto que desbarata
hasta un nudo gordiano.

El viento se demora,
el sol queda ofuscado,
el paisaje embellece
y el mar cálmase un rato.

Yo pronuncio tu nombre
y en mis adentros algo
me invita a delirar
como un enajenado.

Y si no estás conmigo
sabrás que no te extraño,
me basta con nombrarte
para sentirte al lado.

Pero aunque mis pupilas
no te vean, y mis manos
con tu cuerpo no dén,
me estás acompañando.

Porque estamos unidos
por el mágico encanto
de amarnos locamente
y sabernos amados.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Wuau.... te pasaste....
Se seinte amor puro, no importa que tan lejos estèn, si dos personas se aman, no se separan jamas, el espiritu no conoce fronteras...

Bonita mujer.

estoico dijo...

Gracias, Bonita, por pasar...!

Por supuesto, ninguna lejanía puede vencer lo que siente el espíritu.

Un saludo cordial,

Turkesa dijo...

Holaaa, Luis: ¡qué belleza de poesía, es una elevación del amor a su estado más puro y mágico, como cuando la llama arde casi de blanco incandescente.

Profundidad en el alma y perfumada brisa en los ojos dejas en quien te lee.

Felicidades.

Un abrazo.

B. Miosi dijo...

Lo que escribes tiene un aire de misterio, dices poco, pero es como si quisieras decir más. Como cuando se escribe con el corazón en un puño porque hay mucho sentimiento que no se quiere sacar.

Un abrazo,
Blanca

estoico dijo...

Hola, Turke...!

Muchas gracias por tus palabras, amiga, y por tu paso también.

Un cariño enorme,

estoico dijo...

Quizás en ello estribe precisamente esa magia de decir poco, dejando un misterio después. Aunque no trato de reprimir sentimiento alguno, al menos quiero dejar expreso algo concreto.

Un cariño, Blanca.