viernes, 26 de junio de 2009

EN LO PERSONAL


En lo personal
no clausuro puertas
ni vivo cerrándoselas
a nada
ni a nadie.
En lo personal creo en los regresos;
mi espíritu es sensible a la disculpa,
al borrón y cuenta nueva.
En lo personal todo adiós no es fin.
En lo personal la muerte
no es el adiós postrimero:
sólo es el que más palpamos.
Y en cuanto a los amigos que se fueron,
se fueron por sus propios medios,
porque antes que nuestros amigos
lo fueron más de la comodidad,
del olvido y la desconfianza,
de la falta de iniciativa.
En lo personal
la desilusión
no señala el principio de un adiós.
Si haces una estadística ceñuda
de todos los adioses ya vividos
verás que tienes margen suficiente
para un adiós más,
y siempre uno más,
y más, y más y así en lo venidero.
En lo personal
hay adioses que no valen la pena.

miércoles, 17 de junio de 2009

EBRIO DE PRIMAVERA


Ebrio de primavera he venido esta tarde
a besarte las manos y también a mirarte.
Perdona mi ebriedad, que acaso te sorprenda,
pero, bella, no temas
ya que sólo pretendo que mi boca se pose
sobre tus dulces labios
y que por magia brote
sobre ellos, claveles carmesíes y blancos.

Ebrio de primavera he mordido manzanas,
he libertado pájaros y he recogido flores,
pero, bella, no temas si en esta clara tarde
te tomo de las manos y te llevo hacia el bosque
sólo para que veas
en árboles y flores
el edén que Natura
protege de los hombres.

miércoles, 3 de junio de 2009

PECADO (Sonetillo marótico)


Si quereros como os quiero
es pecar en demasía,
permitid, señora mía,
que peque ya por entero,
pues si me dais lo que quiero
me llenaréis de alegría,
tanto que no temería
las calderas de Botero.
Y no os pongáis ruborosa
que envidiaría la rosa
el color de vuestra tez.
Mas, ya habéis adivinado
puesto que abrís con agrado…
¡vuestro escote de refez…!

No hay un origen claro para la expresión «las calderas de Pedro Botero», también llamado Pedro Gotero, Perogotero o Pedro Botello por varios literatos del siglo de Oro en varias obras literarias. Covarrubias y otros autores dan etimologías, pero parecen claramente inventadas y hacen referencia a un personaje que pudo cocer muchas cabezas de moros (típico). Y otros dicen que Pedro Botero es sinónimo de diablo porque como aquel anda liado con la pez (obviamente se supone que habla de la pez con la que se recubre el interior de las botas de vino).
De refez = (ant.) fácilmente.

lunes, 1 de junio de 2009

HOJAS DE AMISTAD II : SER O NO SER



Ser o no ser, me pregunto
y enseguida hago silencio
porque veo que se aproxima,
con un diván, Lucevelio.

Ser o no ser, me pregunto
otra vez, mirando al techo,
pues de un bolsillo ha sacado
su lápiz y su cuaderno.

-¿Desde cuándo escribe usted?-,
quiso saber al momento.
-Desde muy chico-, le digo,
mirándolo muy atento.

-¿Tuvo una infancia feliz?
-¿Problemas en el colegio?
-Hábleme usted, por favor,
diga si tuvo complejos.

Yo ya pensaba en Edipo,
en Electra… El Súper Ego…
Pensaba en el mismo Freud,
su interpretación del sueño…

Pensaba en Carl Gustav Jung,
en Piaget, también en Bergson,
en Lacán y el psicoanálisis
nacido por un espejo…

Y pensaba en todo el rollo
que armaría Lucevelio
si le contaba que yo
quería ser delantero,

abogado defensor,
detective como Sherlock,
cómico como Chaplin
o como Elvis, rockero…

En fin, si yo esto contaba
seguro acababa siendo
como paciente no inglés,
¡como si paciente eterno…!

Lucevelio me miró,
escribió algo en el cuaderno,
y arrancándole la hoja
me la enjaretó al momento.

Y en la hoja yo leí
escrito un santo remedio.
-Tómeselo a la mañana
y cuando sople buen viento.

-Muchas gracias- , yo le dije
encomendándome al Cielo,
pues, saben, la sal inglesa…
¡Tiene su rápido efecto…!


jueves, 28 de mayo de 2009

A GRANDES RASGOS (Estrofa escocesa, variante)

Si a cada paso que das
crees que no llegarás
a tu destino,
medita y te darás cuenta
que no es esencial la meta,
sino que andando sin tregua
haces camino.

De igual manera medita
que todo cobra la vida
en su destino,
pues si eliges el atajo
sabe que nada has ganado:
¡mañana habrá de cobrártelo
en tu camino!

Cuando una duda te prenda
o alguna acidez pretérita
agrie tu vino,
o sientas una zozobra,
es la vida que recobra
lo suyo, ¡pues nada sobra
en su destino!

Así es la vida del hombre,
nunca se siente conforme
con su destino,
aguarda, teme, recuerda,
anhela siempre y se queja
si un bien truncado se queda
en el camino.

Acorde avanza y discurre
o a la mala suerte impute
sus desatinos,
viendo próxima la muerte
como un niño se lamente
del tiempo que fatalmente
¡ya fue perdido!

El soplo del ser es nada,
mueren hombre, pez y planta
y es el Olvido
tumba de pena y placer,
de nuestro ser o no ser,
de lo que es o lo que fue
nuestro designio.

Y cuando todo concluya
continuará la pregunta
de siglo en siglo:
¿Qué son vida y muerte en sí?
Soñar sin dormir, ¡vivir!
Dormir sin soñar, ¡morir!
¡Telón y epílogo…!

martes, 19 de mayo de 2009

MILAGRO




Milagro no es solamente avanzar
con pie seguro por sobre la mar;
tampoco convertir en vino el agua
contenida en montones de tinajas.

Milagro es la sonrisa de un infante
que lo triste te borra del semblante,
milagro es vislumbrar la maravilla
alojada en las cosas más sencillas.

Milagro es dar migajas a los pájaros
y que a nosotros vengan como hermanos;
milagro es detenernos en las flores

dejándonos llevar por sus olores;
pero el milagro más grande del orbe
¡es que el hombre no olvide que es humano…!








martes, 12 de mayo de 2009

HOJAS DE AMISTAD I : EL INCOMPARABLE TEO...!

TEO Y LAS MANZANAS

A dos padres y dos hijos
una frutera decía:
-Señores, lo que me piden
es cosa dificilísima.

Y mirándolos a todos
a sí misma se decía:
¡Ojalá estuviese aquí
mi amigo Teo Macías!

-Ustedes piden manzanas
y que sea equitativa,
¡pero sólo tres quedaron
de las manzanas habidas!

Y mientras que les hablaba
por adentro se decía:
¡Ojalá estuviese aquí
mi amigo Teo Macías!

Ambos padres y ambos hijos
dijeron a la vez misma:
-Mujer, danos las manzanas,
¡ninguna nos des partida!

Y mirándolos a todos
la frutera se decía:
¡Ojalá estuviese aquí
mi amigo Teo Macías!

Justo en esto y por la calle
¡no sabéis quién se venía...!
Era el mismísimo Teo
silbando una melodía.

-Vente pronto, amigo Teo,
la frutera le decía,
que aquí yo tengo un problema
hecho para tu medida,
y a continuación contó
lo que allí le sucedía.

Después de escuchar la historia,
sin magia ni brujería,
Teo las manzanas dio
de manera equitativa.

-Pero, Teo, ¿cómo hiciste...?
la mujer le requería,
y entonces Teo le dijo
la solución del enigma.


TEO Y EL POETA ENCERRADO

Encerraron a un poeta
por los versos que escribía
en una torre muy alta,
la más alta construída.

Y entre las cuatro paredes
bien oiréis lo que decía:
¡Ojalá estuviese aquí
mi amigo Teo Macías!

La puerta bien atrancada
huir por allí le impedía,
mas la ventana con barras
sería la alternativa
si sólo una de las barras
con trabajo desprendía.

Y después de haberlo hecho
cuando el cuerpo va y desliza
ve que en tamaña distancia
sólo su muerte sería.

Y en situación semejante
bien oiréis lo que decía:
¡Ojalá estuviese aquí
mi amigo Teo Macías!

Pero en su desesperanza
de pronto halla en una esquina
una soga que en lo oscuro
se encontraba, inadvertida.

Mas el largo suficiente
ay, la soga no tenía,
pues del extremo soltándose
su vida peligraría.

Y, entristecido, el poeta
a sí mismo se decía:
¡Ojalá estuviese aquí
mi amigo Teo Macías!

Justo en esto oyó que alguien
por allí abajo venía,
¡era el mismísimo Teo
silbando una melodía!

-Aquí arriba, amigo Teo-,
al momento profería,
-que necesito tu ayuda
para salvarme la vida.

Teo miró al compañero
y la soga que tenía,
entonces le dijo esto
con entonación clarísima:

-En dos divide la soga,
luego ambas mitades liga
con un nudo, y después suéltate
sin temor a la caída.

El poeta hizo las cosas
tal cual Teo las decía,
¡y la soga le alcanzó
sin magia ni brujería!


TEO Y EL VINO IMPERIAL

Estaba Hércules Poirot
dando al bigote gomina
y a su lado el padre Brown
la Santa Biblia leía.

Sentado enfrente, Lord Peter
se rascaba la barbilla
pues pensaba en el problema
que a los tres allí reunía.

Por ayudar en un caso
el emperador de China
en veinticuatro tinajas
su más rico vino envía
para que se lo repartan
de manera equitativa.

Doce tinajas son grandes,
las otras doce son chicas.
Pero sólo siete grandes
y siete chicas tenían
vino... ¡mientras cinco grandes
y cinco chicas.... vacías!

¿Cómo haremos -dijo el belga-,
para que en la repartija
de nosotros tres ninguno
más vino que otro reciba?

¿Cómo haremos -dijo el padre-,
ay, por la Virgen Santísima,
para que exista igualdad
aun con las tinajas mismas?

Lord Peter miró a los dos,
los dos a él también lo miran
y de repente al unísono
dicen de forma inequívoca:
¡ojalá estuviese aquí
mi amigo Teo Macías!

Y cual genio que es llamado
cuando más se lo precisa
la puerta se abre de pronto
al son de una melodía
que se venía silbando...
¡el mismísimo Macías!

Teo abrazó a sus amigos
quienes ahora entre risas
le explicaron el problema
que a los tres allí tenía.

Y mirando las tinajas
y el vino que contenían
en tres grupos separados...
¡resolvió todo el enigma!




Ahora, ¿pueden resolverlos Uds.?